Publicado: 30-12-2003
Los medios
hablan de "calma" cuando sólo mueren palestinos
El
atentado terrorista del 25 de diciembre en Petah Tikva, que mató a cuatro
israelíes (tres de ellos soldados), puso fin, según la prensa
dominante en Occidente, a dos meses de relativa "calma" en Israel-Palestina.
Ese período de "calma" se había extendido desde el atentado
del 4 de octubre. La mitad de la verdad es, que en efecto, en ese período
los palestinos no cometieron ningún otro ataque; la otra mitad es que
en igual lapso los israelíes mataron a 117 palestinos, entre ellos a
23 niños.
Por
Alí Abunimah
El
25 de diciembre, un escuadrón asesino israelí mató a cinco
palestinos en Gaza e hirió a quince. Tres de los muertos eran civiles.
Poco tiempo después, un palestino se hizo estallar en una parada de autobuses
en el suburbio de Tel Aviv de Petah Tikva, matando a cuatro israelíes,
tres de los cuales el diario Ha'aretz confirmó que eran soldados.
Muchas
organizaciones de los medios dominantes declararon rápidamente que esos
dos incidentes marcaban el fin de un período de "relativa calma"
o "tranquilidad" en la violencia israelí-palestina, que supuestamente
había durado desde el último ataque suicida palestino en Haifa
el 4 de octubre.
En
realidad, el período desde el 4 de octubre ha sido de intensa violencia
israelí, en el que fueron asesinados 117 palestinos, incluyendo a 23
niños. Al mismo tiempo, Israel destruyó casi quinientas casas
palestinas en todos los Territorios Ocupados.
Una
masiva amnesia afecta a los corresponsales en el Medio Oriente
Un
titular en primera plana del Los Angeles Times señala: "Terminan
12 semanas de calma en el Medio Oriente", e informa erróneamente
que "los consecutivos espasmos de violencia" del 25 de diciembre "destrozaron
más de dos meses de relativa tranquilidad y dieron un nuevo golpe a los
esfuerzos por la paz" (26 de diciembre de 2003).
"La
tranquilidad en el Medio Oriente destrozada: Atentado suicida mata a cuatro
israelíes poco después de asesinato en Gaza", declaró
The Montreal Gazette en primera página (26 de diciembre de 2003).
The
Chicago Tribune informó que "Con menos de una hora de diferencia",
"los ataques del 25 de diciembre destruyeron una tranquilidad que había
durado más de dos meses y provocaron temores de un deslizamiento hacia
la violencia". (26 de diciembre de 2003) CNN informó en su sitio
en la red que el ataque de Petah Tikva "fue el primer atentado suicida
en Israel desde el ataque del 4 de octubre en Haifa. En ese incidente murieron
21 personas. Ha habido una calma relativa desde el atentado de Haifa".
("Atentado suicida mata a tres en Tel Aviv", 25 de diciembre de 2003).
Incluso
el informe de la agencia noticiosa Reuters del Reino Unido, usualmente más
cuidadosa (con un titular idéntico al del informe de CNN), señaló
que: "los ataques del jueves destrozaron más de dos meses de relativa
calma que habían estimulado esfuerzos por revivir las conversaciones
entre israelíes y palestinos sobre un plan dirigido por EE.UU. para terminar
con más de tres años de conflicto" ("Atentado suicida
mata a tres en Tel Aviv", 25 de diciembre de 2003).
En
una extraordinaria demostración de mala memoria, un informe de Richard
Bernstein y Greg Myre en el New York Times indicó que "El ataque
con una bomba suicida en Petah Tikva rompió una tensa especie de calma
relativa que había existido de ambas partes desde octubre" (26 de
diciembre de 2003). Pero sólo unos pocos párrafos antes de esta
frase, el mismo artículo informaba que "menos de una hora antes
del atentado suicida, helicópteros artillados israelíes habían
disparado misiles contra un coche en Gaza, matando a un comandante de la Jihad
Islámica, que, dijeron funcionarios israelíes, estaba planificando
un 'mega' ataque dentro de Israel. El informe también señaló
que otros cuatro fueron matados, incluyendo a 'dos transeúntes"
y que 14 personas fueron heridas.
No
sólo olvidó el Times lo que había sucedido solamente una
hora antes de la bomba de Petah Tikva. Evidentemente había borrado de
su memoria un informe del mismo Greg Myre del 24 de diciembre, intitulado "Israelíes
matan a 8 palestinos en raid contra un campo en Gaza". Según el
Centro Palestino por los Derechos Humanos (PCHR), nueve palestinos fueron asesinados
en total en el ataque israelí contra el campo de refugiados de Rafah,
sobre el que informó Myre. Entre los 37 heridos, ocho eran niños,
y 116 personas quedaron sin vivienda.
¿Qué
sucedió realmente durante el período de "relativa calma"?
Contrariamente a la afirmación predominante en los medios de que el período
entre el 4 de octubre y el 25 de diciembre fue de "relativa calma",
"tranquilidad" o "pausa", fueron en realidad semanas de
intensa violencia israelí contra los palestinos en todos los Territorios
Ocupados.
Utilizando
los meticulosos informes semanales del PCHR, Electronic Intifada estableció
que las fuerzas israelíes mataron a 117 palestinos entre el 2 de octubre
y el 25 de diciembre. La vasta mayoría de los muertos fueron civiles
y 23 de ellos fueron niños. Cientos de civiles fueron heridos por el
fuego israelí. Durante
el mismo período, el PCHR documentó que las fuerzas israelíes
de ocupación destruyeron 486 casas y departamentos, dejando sin vivienda
a miles de palestinos.
Durante
el mismo período, pocos soldados y civiles israelíes fueron matados
por ataques palestinos, no hubo, por cierto, ataques suicidas desde el 4 de
octubre. Israel pretende que la inmensa disminución en la violencia contra
sus civiles se debió especialmente a que "impidió" tales
ataques. Pero, el New York Times informó el 5 de diciembre que: "funcionarios
israelíes han llegado a la conclusión que el movimiento islámico
Hamás ha suspendido su campaña de ataques suicidas en los recientes
meses, dijo un alto oficial militar israelí el jueves, citando como una
razón el que Israel no ha sufrido ningún atentado mortal en los
últimos dos meses".
Lo
que es indiscutible es que Israel estaba asesinando e hiriendo a cientos de
palestinos. Damos a continuación unos pocos ejemplos de incidentes que
ocurrieron durante el período de "relativa calma" según
los medios:
El
10 de octubre, un gran contingente de fuerzas israelíes, armado de más
de 80 tanques, aplanadoras blindadas y helicópteros, penetró en
el campo de refugiados de Rafah, en el sur de Gaza. Durante el ataque, que duró
dos días, mataron a 8 palestinos, incluyendo a 3 niños, y 53 fueron
heridos, 20 de gravedad. Las fuerzas israelíes destruyeron 170 casas,
dejando a 2000 palestinos sin vivienda.
Como
reacción a este incidente, Amnistía Internacional publicó
una declaración diciendo: "La repetida práctica del ejército
israelí de destruir deliberadamente y sin sentido casas y propiedad civil
es una grave violación del derecho internacional humanitario y de derechos
humanos, sobre todo de los artículos 33 y 53 de la Cuarta Convención
de Ginebra, y constituye un crimen de guerra".
El
20 de octubre, las fuerzas de ocupación israelíes cometieron dos
asesinatos selectivos en los que murieron once palestinos. Ocho de los muertos
eran transeúntes. El primer ataque ocurrió por la mañana,
cuando helicópteros israelíes dispararon un misil contra un coche
detenido ante un semáforo en la Ciudad de Gaza. El misil mató
a los dos ocupantes del coche y al conductor de un vehículo vecino. Nueve
transeúntes civiles recibieron heridas, uno de ellos graves. Esa noche,
siete palestinos fueron asesinados, incluyendo a un niño y a un médico
de servicio, al realizar las fuerzas israelíes un fracasado intento de
asesinato en el campo de refugiados Nusseirat, en Gaza. Los objetivos del ataque
escaparon, pero además de los siete civiles asesinados, 50 fueron heridos,
incluyendo a 11 niños. Un octavo civil falleció más tarde
por sus heridas.
El
26 de octubre, las fuerzas de ocupación israelíes en Gaza mataron
a tres miembros de la misma familia que iban a visitar a parientes para celebrar
Eid al-Fitr, el fin del mes de ayuno de Ramadán. Los tres hombres, Khaled
Ahmed Ibrahim al-Sumairi, de 40 años; Ussama Suleiman 'Aayesh Al-Sumairi,
de 30, e Ibrahim Mousa al-Sumairi, de 32, subieron a su coche cerca de las 8.45
en su casa en la aldea de Wadi Salqa, en el centro de la franja de Gaza. Cuando
estaban a unos 300 metros de su casa, las fuerzas israelíes abrieron
fuego contra ellos sin previo aviso, hiriendo a los tres. Las fuerzas de ocupación
impusieron a continuación el toque de queda en el área, impidiendo
que las ambulancias palestinas llegaran a auxiliarlos durante más de
90 minutos. Cuando las ambulancias pudieron auxiliar a las víctimas,
dos habían fallecido. El tercero murió por sus heridas al llegar
al hospital Deir al-Balah. Después de afirmar inicialmente que los tres
hombres habían portado armas, los medios israelíes informaron
que las autoridades de ocupación admitían que en realidad los
hombres estaban desarmados y habían sido matados "por error".
El
8 de diciembre, cerca de las 3 de la tarde las fuerzas israelíes estacionadas
en el asentamiento "Neve Dekalim", al oeste de Khan Yunis, en Gaza,
abrieron el fuego en el área de Al-Namsawi del campo de refugiados de
Khan Yunis. Una escolar palestina de 10 años, Fátima Mousa Khalafallah,
fue herida por una bala de guerra en el pecho mientras se encontraba en su escuela,
a unos 700 metros del origen del disparo.
Son
sólo cuatro ejemplos de las docenas de violentos incidentes que costaron
177 vidas palestinas e hirieron a cientos desde principios de octubre.
A
pesar del continuo derramamiento de sangre, las organizaciones de medios dominantes
han descrito habitualmente este período como uno de "relativa calma"
o de "tranquilidad", que terminó sólo cuando murieron
varios israelíes.
Este
modelo generalizado representa la falla persistente y perniciosa de los medios
en sus informaciones sobre el conflicto palestino-israelí. Representa
no sólo una vergonzosa falta de profesionalismo y objetividad, sino un
doble rasero que trata las vidas de algunos seres humanos como inherentemente
más valiosas que las de otros.
La
fuente: The Electronic Intifada. La traducción al español
pertenece a Germán Leyens para Rebelión.
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