Publicado: 02-07-2006
¿Cuándo
aprenderá Israel?
El
presidente palestino y otros dirigentes regionales e internacionales están
pidiendo la liberación del soldado israelí "secuestrado"
por milicias palestinas al tiempo que los habitantes de Gaza se preparan para
una amplia invasión israelí. El mensaje es que los palestinos
no deberían resistirse –sólo pueden, y deben, quedarse esperando
a los israelíes en sus casas, patios de colegios y en la calle, preparados
para morir. Secuestrar a un soldado israelí no nos acercará ni
una milésima a la paz, ni tampoco nos acercarán los ataques israelíes
de venganza; lo único que puede acercarnos a la paz es el fin de la ocupación.
Por
Rifat Odeh Kassis
Cuando
escuché por primera vez hablar del soldado israelí “secuestrado”
por los palestinos y escuché el llamamiento de Abu Mazen a las facciones
palestinas, seguido de los de otros muchos dirigentes árabes y extranjeros
pidiendo su liberación, pensé que el soldado había sido
secuestrado en un café en Tel Aviv. Este sentimiento se intensificó
cuando oí al vocero del ejército israelí haciendo declaraciones
ante Al Jasira, apelando a los secuestradores para que le salvaran la vida y
lo enviaran de vuelta con su familia y sus padres. Comprendí finalmente
que no era ése el caso cuando leí en la BBC que “el hombre
desaparecido era el artillero de un tanque atacado durante un ataque efectuado
por resistentes palestinos antes del amanecer desde un túnel de 300 metros
cavado bajo la valla de la frontera de Gaza cerca del cruce de Kerem Shalom”.
Sin embargo, en cierto modo me había confundido el estar todo el tiempo
oyendo hablar de un “hombre” y no de un “soldado”.
Averigüé
que ese soldado/hombre (para no molestar a la BBC) había sido secuestrado
en combate en un puesto de control militar dentro de la Línea Verde.
Como era el artillero de un tanque, supongo que participó en los lanzamientos
de bombas y misiles contra Gaza y que, probablemente, era responsable de la
muerte de algunos civiles, quizá hasta de la muerte de algunos niños
y excursionistas en la costa de Gaza.
Inmediatamente,
Israel culpó, como ya es habitual, del incidente a la Autoridad Palestina,
incluido su Presidente, aunque el incidente había implicado a soldados
y no a civiles.
The
Associated Press escribió: “A pesar de los continuos esfuerzos de
Abbas presionando a sus rivales de Hamas a la moderación, Olmert dijo
que culpaba a todo el liderazgo palestino, incluido su presidente, de ser responsables
de la espiral de violencia.”
“Debe
quedar claro que consideramos a la Autoridad Palestina, a todos sus niveles,
desde su presidente para abajo, elementos responsables de esta operación
y de todo lo que ocurra a partir de ella”, dijo Olmert refiriéndose
a Abbas.
Más
tarde averigüé que el soldado, además de ciudadano israelí,
es también ciudadano francés. El gobierno francés fue alertado
y anunció que harán todo lo que puedan para salvar la vida del
soldado y devolverle con sus amigos y seres queridos – un ciudadano francés
sirviendo en territorios ocupados ilegalmente en violación de la IV Convención
de Ginebra, de la cual Francia es signataria. No estoy segura de la posición
del gobierno francés pero, que yo sepa, no animan habitualmente a sus
ciudadanos a ir a Cisjordania o Gaza. Por eso, no puedo entender realmente cómo
en esta ocasión el gobierno francés puede aprobar la presencia
en Gaza de un ciudadano francés que no está allí de picnic
sino violando deliberadamente el Derecho Internacional.
Admito
que no soy una persona violenta. Me desagrada cualquier actividad violenta y
no creo que ningún conflicto pueda o deba ser resuelto mediante la fuerza
y la violencia. Por eso creo absolutamente en el Derecho Internacional, que
reconoce a los pueblos ocupados el derecho a resistir a sus ocupantes por todos
los medios. Gaza, como el resto de Cisjordania y el Este de Jerusalén,
está todavía bajo ocupación y no ha sido liberada ni “traspasada”
como intentan decir Israel y algunos medios.
Retrocediendo
a 2004, mucho antes de que la desconexión unilateral de Israel de Gaza
tuviera lugar, el relator especial sobre la situación de los derechos
humanos en los territorios palestinos ocupados de la Comisión de Derechos
Humanos de Naciones Unidas, profesor John Dugard, escribió en su informe
oficial a la Comisión:
“Israel
no planea abandonar sus dominios en la Franja de Gaza. Planea retener el control
último sobre Gaza controlando sus fronteras, sus aguas marítimas
y su espacio aéreo. En consecuencia, según la ley, continúa
siendo un poder ocupante que sigue sujeto a las obligaciones señaladas
en la IV Convención de Ginebra.”
En
su último informe tras su visita a los Territorios Ocupados Palestinos
entre el 9 y 17 de junio, Dugard escribió:
“Gaza
está bajo estado de sitio. Israel controla su espacio aéreo y
ha reanudado las bombas sónicas que aterrorizan y traumatizan al pueblo
palestino. Los asesinatos selectivos de militantes están aumentando.
Inevitablemente, al igual que en el pasado, esos asesinatos han implicado la
muerte y las heridas de transeúntes inocentes. Israel también
controla las aguas marítimas de Gaza y dispara sus misiles hacia el territorio
desde barcos en el mar… Dentro de Gaza, los servicios sanitarios se han
visto gravemente afectados por la prohibición de financiar equipamiento
y suministros médicos administrados por la Autoridad Palestina gobernada
por Hamas. La falta de pago de salarios a los empleados de la AP ha afectado
tanto a hospitales como a colegios porque los empleados no pueden permitirse
el lujo de desplazarse para trabajar. El desempleo y la pobreza no paran de
aumentar. Después de un largo período de cierre del cruce comercial
de Karni, volvió a abrirse pero sólo se ha tramitado el paso de
unos cuantos camiones, con el resultado de que Gaza carece aún hasta
de los comestibles más básicos y sigue sin poder exportar sus
productos.”
Para
empeorar las cosas un poco más, cuando Al Jasira le preguntó a
un vocero militar si Israel detendría su planeada invasión de
Gaza una vez que el soldado fuera liberado, contestó que ésas
eran dos historias diferentes. Es decir, que Gaza será invadida de una
forma u otra. Según el diario israelí Yediot Ahoronot, la invasión
de Gaza fue planeada mucho antes del secuestro del soldado. Eso significa que
no sólo los niños en prisión no van a ser liberados a cambio
de la vida del soldado, sino que es probable que mueran más niños
durante la próxima invasión.
Así
es, en efecto, el presidente palestino y otros dirigentes regionales e internacionales
están pidiendo la liberación del soldado al tiempo que los habitantes
de Gaza se preparan para una amplia invasión israelí. El mensaje
es que los palestinos no deberían resistirse –sólo pueden,
y deben, quedarse esperando a los israelíes en sus casas, patios de colegios
y en la calle, preparados para morir. Los palestinos no deben defenderse ni
defender a sus niños; sencillamente, lo único que tienen que hacer
es esperar a que los maten sin presentar resistencia ninguna, esto no es más
que un mero y vulgar acto de terror.
Mientras
tanto, Associated Press y Reuters escribieron:
“…
la familia del soldado rompió su silencio el lunes para pedir a sus captores
que lo traten con humanidad y que recuerden que tiene una familia que le echa
mucho de menos. Noam Shalit, en una entrevista con Associated Press Televisión,
describió a su hijo como un muchacho tranquilo y servicial que había
seguido la senda de su hermano mayor metiéndose en el cuerpo de blindados
del ejército. ‘Lo único que tenemos que hacer ahora es no
perder la esperanza, sólo eso’, dijo.”
Leer
esas conmovedoras líneas me llevó a compararlas con los sentimientos
de una madre palestina que había declarado a Al Jasira, tras los últimos
bombardeos de Israel, que precisamente el concepto de esperanza es lo que ha
sido borrado de su conciencia.
Lo
que la familia Shalit está sintiendo ahora es exactamente lo que sienten
o han sentido la mayor parte de las familias palestinas. Todos los israelíes
deben conocer eso. Necesitan saber, y aceptar, que los palestinos son tan humanos
como ellos. Los palestinos lloran cuando sus niños son asesinados y se
sienten desesperados cuando sus hijos son encarcelados. Ese horrible ciclo vicioso
de violencia tiene que detenerse. Israel debe terminar con su ocupación
de una vez por todas y no dejar de lado ninguna cuestión importante,
como hace siempre. Deberían retirarse completamente de Gaza y Cisjordania,
incluido Jerusalén Este, y devolver a los palestinos sus derechos políticos
y económicos. Los israelíes necesitan dar a los palestinos la
oportunidad de vivir junto a ellos en paz y prosperidad –en una paz justa.
Secuestrar
a un soldado israelí no nos acercará ni una milésima a
la paz, ni tampoco nos acercarán los ataques israelíes de venganza,
los ataques preventivos o castigos colectivos, como hurtar los suministros de
alimentos, la electricidad o el agua. La única respuesta lógica
de Israel debería satisfacer a la familia Shalit, y a cualquier afligida
familia israelí o palestina, poniendo fin a la ocupación. El momento
ha llegado. El tiempo ha sido siempre ahora. Israel, ¿cuándo aprenderás?
La
fuente: Rifat Odeh Kassis es una activista palestina por los derechos
humanos y presdiente de Defense for Children International. El artículo
original en inglés fue publicado por Electronic
Intifada. La traducción pertenece a Sinfo Fernández para Rebelión.
|