Publicado: 20-03-2003
El asesinato
de una población bajo la pantalla de la rectitud
Nosotros
no tenemos cámaras de gas ni crematorios, pero hay otras maneras de cometer
el genocidio.Toques de queda y más toques de queda, arrestos y más
arrestos, destrucción de caminos, trato brutal a los palestinos en los
puestos de control. Benny Alon, ministro en el actual gobierno, lo dijo claramente:
"Haz su vida tan amarga que ellos mismos aceptarán ser deportados
de buena gana."
Por Shulamit Aloni
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| Represalia
sobre civiles. |
El
doctor Yaakov Lazovik escribe ("Genocidio académico", Haaretz, 4 de marzo) que en el Estado de Israel es imposible que el régimen y
la nación planeen y ejecuten un genocido. Es difícil determinar
si esto es ingenuidad o rectitud. Como sabemos, no hay un solo método
para el asesinato e inclusive el genocidio. El autor Y. L. Peretz escribió
sobre "el gato virtuoso" que no derrama sangre, sólo asfixia.
El gobierno de Israel, usando el ejército y sus instrumentos de destrucción,
no sólo está derramando sangre, sino también asfixiando.
¿Qué otro nombre puede darse al hecho de dejar caer una bomba
de una tonelada sobre un área urbana densamente poblada cuando la justificación
dada es que nosotros queríamos asesinar a un peligroso terorrista y a
su esposa? El resto de los civiles que murieron o resultaron heridos, entre
ellos niños y mujeres, no cuentan, por supuesto.
¿Cómo es posible explicar la expulsión de civiles de sus
casas a las tres de la mañana de una noche lluviosa, para sembrar bombas
en ellas y partir sin advertirles nada? Cuando ellos regresaron a sus casas,
las bombas estallaron, cometiéndose un asesinato brutal. ¿Y cuál
es la justificación para lo que pasó en Jenín? Que nosotros
no destruimos el pueblo por completo, sino sólo 85 casas; que no fue
una masacre sino que sólo matamos a 50 personas. ¿Cuántas
personas es necesario asesinar para que sea considerado un crimen? Un crimen
contra la humanidad, como lo determinan las leyes del Estado de Israel, no sólo
las de Bélgica.
Y más: El toque de queda y cierre de una ciudad entera para que unos
pocos religiosos racistas en Hebron puedan caminar a la Cueva de los Patriarcas,
y los tanques destruyendo los puestos de fruta y de verdura y las excavadoras
demoliendo casas y los generales que, en su que escandalosa arrogancia, están
dispuesto a destruir una población entera para beneficio de un grupo
de colonos patoteros. Toques de queda, cierres, brutalidad, asesinatos, destrucción
de casas de sospechosos, mientras nosotros repetimos como loros que una persona
es inocente hasta que se pruebe lo contrario (como en el caso de nuestro primero
ministro y de sus hijos).
La orden que Ariel Sharon dio a los soldados que fueron a tomar venganza en
Qibiah 1 ("aumenten al máximo las pérdidas
en vidas y propiedades") no debe ser olvidada. Hoy, Sharon, Mofaz y Yaalon,
los tres generales que manejan la política de este gobierno, se comportan
como el gato virtuoso, sofocando todo el tiempo. Toques de queda y más
toques de queda, arrestos y más arrestos, destrucción de caminos,
brutalidad a los residentes en los puestos de control. Benny Alon (ministro
en el actual gobierno), lo dijo claramente: "Haz su vida tan amarga que
ellos mismos aceptarán ser deportados de buena gana."
Esto se hace todos los días. El jefe del Estado Mayor, Yaalon, ya anunció
que él está "destruyendo para reconstruir". Uno puede
entender de sus movimientos que el "reconstruir" se refiere a la instalación
de nuevos asentamientos. Para no quedar obligados, en tanto gobernantes militares,
a velar por el bienestar de la población, el ejército usa la coartada
de la retirada o el bloqueo. Entran en un pueblo, matan, destruyen y arrestan,
y entonces inician la retirada. Aquéllos que permanecen en las cenizas
y las ruinas deberán cuidarse por sí mismos.
Muchos de nuestros niños están adoctrinándose, en escuelas
religiosas, en la idea de que los árabes son Amalek 2,
y la biblia nos enseña que Amalek debe ser destruido. Hubo ya un rabino
(Israel Hess) que escribió en el periódico de la Universidad Bar
Ilan que todos nosotros debemos cometer genocidio, y eso es porque su investigación
demostró que los palestinos son Amalek.
La nación no está planeando cometer genocidio; la nación
no quiere saber realmente lo que está pasando en los territorios. La
nación está siguiendo las órdenes dadas por los representantes
legítimos del régimen. Después de la legitimación
del primer ministro que quiere traernos la paz con asesinatos, la mano está
libre para apretar el gatillo, la codicia es superior, y siempre hay alguna
razón para embrutecer a todos los residentes de una ciudad porque siempre
entre ellos habrá alguien encabezando la lista de buscados. Eso es suficiente
para que una persona bombardee y mate (por equivocación, por supuesto)
también a mujeres, niños, trabajadores y otros seres humanos,
si nosotros verdaderamente todavía podemos considerarlos humanos.
Por supuesto, con nuestra propia rectitud, con la adoración que tenemos
por nuestra "etica judía", siempre podremos anunciar qué
bien cuidan nuestros médicos a las víctimas palestinas en los
hospitales. Nosotros no diremos nada acerca de cuántos de ellos son ejecutados
a sangre fría en sus propias casas.
No se trata del tipo de genocidio terrible y único del que nosotros fuimos
víctimas en el pasado. Como uno de los astutos generales me dijo, "nosotros
no tenemos crematorios ni cámaras de gas". Algo menos que eso, ¿es
consecuente con la ética judía? ¿Recuerda las veces que
un pueblo entero ha dicho que no sabía lo que se hacía en su nombre?
La fuente: La
autora es dirigente política del partido pacifista Meretz; fue miembro
del Parlamento israelí y ministra de Comunicaciones, Artes, Ciencia y Tecnología (1992-1996). Traducción, Lila López
para elcorresponsal.com. El artículo ha sido publicado originalmente
en Haaretz (80.000 ejemplares,
Tel-Aviv, Israel. Primer diario publicado en hebreo durante el mandato británico,
en 1919, "El país" es el periódico de referencia de los políticos
e intelectuales israelíes. Austero e independiente, su falta de complacencia
le valió perder lectores, sobre todo en 1982, durante la guerra del Líbano,
y en 1987, al comienzo de la primera Intifada. Siempre propiedad de la familia
Schocken, que lo adquirió en 1935, Haaretz construyó su reputación con el análisis.
A pesar de su costado voluntariamente "cuadrado", el periódico se
abrió a las nuevas tecnologías al proponer todos los martes un suplemento multimedia.
Haaretz está en
Internet desde fines de 1996. Se limita a reproducir los artículos aparecidos
en su edición de papel, pero se distingue por la publicación periódica de varios
de sus artículos traducidos en inglés, en colaboración con el International
Herald Tribune. La versión inglesa es gratuita. El acceso a las páginas en hebreo
es pago. El periódico tiene un sitio espejo en los Estados Unidos (http://www.haaretzdaily.com),
lo que facilita el acceso a las páginas).
Notas:
1 Matanza de palestinos, en 1948. 2
En la leyenda y la historia judías, el nombre de Amalek es sinónimo
de enemigo de Israel. Amalek fue el nieto de Esaú y la nación
de sus descendientes que atacaron a los hijos de Israel desde atrás,
cuando cruzaban el desierto en camino a la Tierra Prometida. Tan atroz fue el
crimen de Amalek contra los hebreos -atacó a las mujeres, los niños
y los ancianos que estaban rezagados en el campamento- que la Torá manda
a los judíos a no olvidar ni personar jamás: "Ustedes borrarán
la memoria de Amalek de debajo de los cielos. ¡No lo olvidéis!"
(Deuteronomio 25:19; Samuel 15:2-33).
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