Publicado: 08-09-2006
Reconocimiento
de los derechos de los guardianes del bosque: los "pigmeos" de Camerún
El
Proyecto para promover la política de la OIT sobre los pueblos indígenas
y tribales se inició en 1996 para proteger los derechos humanos de alrededor
de 350 millones de personas pertenecientes a pueblos tribales e indígenas
de todo el mundo. Las culturas y modos de vida de las comunidades indígenas
difieren considerablemente de las de la sociedad dominante, y la supervivencia
de estos pueblos depende del reconocimiento de sus derechos y acceso a sus tierras
tradicionales y a sus recursos naturales.
KRIBI,
Camerún.- La aldea de pigmeos, sin ninguna conexión telefónica
con el mundo exterior y a la que sólo se puede llegar por una carretera
apenas más ancha que una simple trocha en el bosque, se encuentra a dos
horas del balneario de Kribi, situado al borde del mar. Para el común
de los cameruneses, esto significa al otro lado del mundo.
Sin
embargo, para los pigmeos, la ubicación de su asentamiento es más
ambigua: es demasiado accesible para los leñadores, pero demasiado remoto
para sentir los beneficios de la vida moderna. Para alrededor de 40.000 pigmeos
indígenas que viven en los bosques del sur y el este de Camerún
la vida resulta cada vez más difícil debido a que dependen principalmente
de los recursos del bosque para su subsistencia.
"Dios
nos ha hecho los guardianes del bosque. Nuestra alma está en el bosque
y sin él no podemos vivir, porque sin él nuestro pueblo desaparece.
Cuando nos sacan del bosque y nos obligan a asentarnos a los largo de los caminos,
cerca de las aldeas, todo cambia en nuestra comunidad", explica una mujer
bagyéli de 26 años.
No
le gusta el término "pigmeo" porque lo considera despectivo.
Los miembros de las comunidades "pigmeas" prefieren los términos
con los que designan a sus propios grupos tribales, a saber, baka, bagyéli
y bedzang.
Estas
comunidades figuran entre las más pobres del país y viven en zonas
aisladas y a veces inaccesibles. Son víctimas de discriminación
porque se considera erróneamente que están "menos desarrolladas"
y "menos avanzadas" que los otros grupos más dominantes de
la sociedad.
El
bosque tropical húmedo está siendo explotado cada vez más
por leñadores y el Estado está creando parques y reservas nacionales,
lo cual significa que los pigmeos ya no pueden abastecerse en plantas alimenticias
y medicinales. Los animales de caza desaparecen cuando se introduce maquinaria
pesada en los bosques húmedos. Los pigmeos se empobrecen y tienen que
dedicarse a la agricultura, lo cual les crea graves problemas debido a la escasez
de tierras.
"Nuestros
vecinos poseen todas las tierras y todo resulta difícil para nosotros",
explica la mujer pigmea. "No hay comida suficiente para todos, pero somos
una comunidad solidaria, y por tanto tratamos de compartir todo lo que encontramos".
Además
de la falta de tierras apropiadas y de servicios primarios de salud, los pigmeos
también registran una tasa de analfabetismo del 95 por ciento debido
a que las escuelas están muy lejos de sus asentamientos tradicionales
y el programa escolar no está adaptado a su modo de vida. El modo de
vida tradicional de los pigmeos, que son cazadores-recolectores, se ve amenazado
no solo por la presencia de los leñadores, sino también por el
hecho de que no se reconoce que forman parte del ecosistema del bosque.
En
un estudio reciente de la OIT sobre las comunidades indígenas de Camerún
(1) se combina un análisis de las políticas
gubernamentales con informaciones obtenidas directamente en consulta con pueblos
indígenas y tribales.
"En
el estudio se llega a la conclusión de que estos pueblos fueron poco
consultados durante la preparación del documento nacional de estrategia
de lucha contra la pobreza. Sus aspiraciones y sus derechos no se toman muy
en cuenta y existe el riesgo de que la aplicación del modelo actual de
desarrollo unitario provoque en realidad un empobrecimiento de estos pueblos",
declara Francesca Thornberry, experta del proyecto PRO 169 de la OIT.
Según
los pueblos baka, bagyéli y mbororo, una estrategia eficiente de alivio
de la pobreza debe comprender por lo menos ciertos elementos relacionados con
el reconocimiento y el respeto de sus derechos tradicionales y de sus tierras;
el acceso a los recursos del bosque, a la condición de ciudadanos y a
la justicia; una mejora de la capacidad de organización para garantizar
una representación efectiva en los procesos de toma de decisiones; una
participación efectiva en la gestión de los recursos del bosque;
un reparto equitativo de los beneficios de la explotación forestal y
la conservación de la biodiversidad; una mejora de la agricultura y un
acceso culturalmente apropiado a infraestructuras y servicios sociales.
En
junio de 1995, la OIT acogió un taller nacional para examinar las principales
conclusiones y recomendaciones del estudio sobre los pueblos indígenas
y tribales y la reducción de la pobreza, así como otras cuestiones
relacionadas con estos pueblos de Camerún. Asistieron al seminario representantes
de los pueblos indígenas y tribales, del Gobierno, de los sindicatos
y de varias ONG. Las discusiones se centraron en torno a tres temas: la reducción
de la pobreza, los derechos humanos y la gobernanza.
Las
recomendaciones de este taller directamente relacionadas con la OIT son objeto
de seguimiento en el contexto de la labor actual que llevan a cabo el proyecto
PRO 169 de la OIT y la Oficina Subregional de la OIT para Africa Central en
Yaoundé. Esta labor se centra principalmente en la mejora de la capacidad
y de la organización de todos los interlocutores relacionados con cuestiones
indígenas. El objetivo principal que se busca es permitir que los pueblos
indígenas participen de manera más eficaz en los procesos nacionales
y locales que los afectan y, lo que es aún más importante, que
se representen a sí mismos y comuniquen sus preocupaciones, en lugar
de hacerse representar por otros.
La
OIT ha adoptado el único instrumento jurídico internacional actualmente
abierto a la ratificación que trata de manera específica sobre
los 350 millones de personas pertenecientes a pueblos indígenas y tribales
de todo el mundo: el Convenio sobre pueblos indígenas y tribales, 1989
(núm. 169) (2). Ha sido ratificado por 17
países y reconocido en el plano internacional como el principal instrumento
sobre el tema. Abarca una amplia gama de cuestiones, con inclusión de
los derechos a las tierras, el acceso a los recursos naturales, la salud, la
educación, la formación profesional, las condiciones de empleo
y los contactos a través de las fronteras.
El
Proyecto para promover la política de la OIT sobre los pueblos indígenas
y tribales (PRO 169) fue iniciado en 1996 para proteger los derechos humanos
de los pueblos indígenas y tribales a través de un desarrollo
de la legislación y las políticas basado en normas de la OIT,
y a través del aumento de la capacidad de esos pueblos. El proyecto se
financia gracias al Organismo Danés de Desarrollo Internacional (DANIDA)
y a la UE (suplemento Birgitte) y se centra principalmente en Africa y Asia.
Notas:
(1)
Tchoumba, B., Indigenous and Tribal Peoples and Poverty Reduction in Cameroon,
Proyecto para promover la política de la OIT sobre los pueblos indígenas
y tribales, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, y Centro para el Medio
Ambiente y el Desarrollo, Yaoundé, 2005. (2) Pueden obtenerse
más informaciones sobre el Convenio núm. 169 y sobre PRO 169 en
la dirección siguiente: www.ilo.org/indigenous
La
fuente: OIT en línea,
revista de la Organización Internacional del Trabajo.
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