Publicado: 01-12-2001
En una
planta sudafricana podría estar la clave para alargar la vida de enfermos
de Sida
En
la Sutherlandia Frutescens, una planta originaria de Sudáfrica, podría
estar la clave para ofrecer tratamiento a portadores del HIV o enfermos de Sida.
Aunque no es una panacea ni cura el mal, algunos ensayos previos permitieron
mejorar las condiciones de los enfermos. El Consejo de Investigación
Médica de Sudáfrica se apresta a iniciar ensayos clínicos
para establecer las propiedades inmuno-estimulantes de la planta, que ha sido
utilizada largamente en la medicina tradicional para el tratamiento de enfermos
de tuberculosis, diabetes, esquizofrenia y depresión clínica,
y como agente antiretroviral. Una empresa local ya comenzó la fabricación
de diversos compuestos que son administrados como suplemento dietético
a enfermos de HIV y Sida.
By
Carolyn Dempster
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| Mucho más que una flor. |
En
una planta autóctona sudafricana, la Sutherlandia Frutescens,
podría estar la clave para ofrecer tratamiento y alargar la vida de millones
de personas pobres que portan el virus HIV o padecen de Sida. Tomando en consideración
las crecientes evidencias de que ésta puede mejorar la calidad de la
vida de los afectados por el Sida, el Consejo de Investigación Médica
de Sudáfrica llevará a cabo ensayos clínicos, a principios
del próximo año, para evaluar sus propiedades inmuno-estimulantes.
Una
variedad de la planta, llamada insisa -la disipadora de la oscuridad-
por los pobladores de la tribu san, se ha utilizado como estimulante energético
y antidepresivo durante siglos.
Los
curanderos zulúes la conoce como unwele y dicen que fue esta planta
lo que ayudó a mitigar los efectos de la devastadora epidemia de influenza
en 1918, que causó cerca de 20 millones de muertes en todo el mundo.
Los
tswana, por su parte, la llaman mukakana y la utilizan para tratar la
gonorrea y la sífilis, mientras que los afrikaners la conocen como kankerbossie,
o arbusto del cáncer, y la emplean para el tratamiento de personas con
cánceres internos y pérdida de peso.
Combinación
molecular
Una
empresa local que se especializa en la producción de medicamentos a partir
de plantas autóctonas, Phyto Nova, comenzó a realizar investigaciones
sobre las propiedades bioquímicas de la Sutherlandia hace unos
tres años.
Un
equipo multidisciplinario dirigido por el doctor Nigel Gericke descubrió
que la planta contiene una fuerte combinación de moléculas que
se han utilizado en el tratamiento de enfermos de tuberculosis, diabetes, esquizofrenia
y depresión clínica, y como agente antiretroviral.
La
empresa ha fabricado tabletas, gel y polvo de alta calidad a partir de la planta
y se lo administra, como suplemento dietético, a enfermos de HIV y Sida.
"De
forma anecdótica, tenemos cada vez mayor evidencia de que los pacientes
consumidos por el Sida, la tuberculosis y el cáncer aumentan de peso,
adquieren energía y recuperan el apetito", dijo Gericke, quien insistió
en que, aunque la planta puede mejorar la calidad de la vida de los enfermos,
no es una panacea ni cura el Sida.
Me
lo dijo mi tía
Mientras
Phyto Nova llevaba a cabo sus investigaciones, uno de los más venerados
curanderos tradicionales del país, Credo Mutwa, de 80 años, ya
estaba utilizando la Sutherlandia para tratar a enfermos de Sida.
Mutwa
dice que la planta es "casi milagrosa".
"Mi tía Minah, que tiene 103 años, me dijo que debíamos
utilizar esta gran medicina contra el Sida" -recuerda Mutwa- "Yo le
dije: Pero, tía, los blancos dicen que para esta enfermedad no hay cura".
"Y
ella me respondió: 'Para toda enfermedad hay una cura. Prueba esta medicina'.
Y la probé".
"He
tratado a gente que los médicos habían enviado a sus casas a morir
y todavía están vivos, tres años más tarde. Esta
planta es casi milagrosa, lo puedo afirmar", aseguró el curandero.
Mientras
se espera por el veredicto del Consejo de Investigación Médica,
que podría tardar de tres a seis meses, la utilización de la Sutherlandia,
tanto por médicos tradicionales como por investigadores académicos,
sigue creciendo.
La
fuente: BBC (www.bbc.co.uk/spanish).
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