Publicado: 16-10-2002
La Biblioteca
de Alejandría reabre sus puertas
Tras
casi dos milenios de ausencia, la apertura de la nueva Biblioteca de Alejandría
es un acto
de coraje y esperanza del gobierno egipcio y de la Unesco, sus principales mecenas.
Su monumental edificio tiene capacidad para 8 millones de volúmenes y
alberga, además, un centro de conferencias para 3200 personas, un planetario
y cinco institutos de investigación entre los que se encuentran la Escuela
Internacional de Estudios en Información, el Laboratorio de Restauración
de Manuscritos Raros y un centro de Estudios del Internet que ya ha permitido
que algunos de los 10.000 manuscritos y libros raros de la rica colección
de la biblioteca hayan sido digitalizados.
Por
Graciela Iglesias-Rogers
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| La
biblioteca recupera su esplendor. |
PARIS.-
La Biblioteca de Alejandría reabre hoy (16/10/02) sus puertas, tras casi
dos milenios de ausencia, convirtiéndose así de inmediato en la
más grande, tanto en tamaño como en importancia, de todo Medio
Oriente y Africa.
En
medio del creciente clima de intolerancia fundamentalista que amenaza a la región,
su apertura es un acto de coraje y de esperanza del gobierno egipcio y de la
Unesco, sus principales mecenas.
La
antigua Biblioteca de Alejandría, fundada por Ptolomeo I en 288 antes
de Cristo, llegó a tener 900.000 documentos, todos ellos debidamente
catalogados, gracias a un autoritario sistema de "depósito legal".
Por decreto de los faraones, todo barco que ingresaba en su puerto debía
ser revisado y de encontrarse un texto éste era incautado para ser transcripto
de imediato por un pelotón de escribas. La biblioteca se quedaba con
el original; el dueño, con la copia.
Bajo
su techo se tradujo por primera vez el Antiguo Testamento del hebreo al griego;
Aristarco sostuvo que la tierra giraba en torno del sol; Eratóstenes
calculó la circunferencia de la tierra; Herophilus descubrió que
el cerebro controlaba el cuerpo y Euclides escribió los elementos de
geometría.
La
desaparición de todo su legado escrito, tras cuatro siglos y medio de
existencia, es una de las heridas abiertas de la Humanidad. La biblioteca fue
atacada por primera vez en 48 AC, cuando César respaldó a Cleopatra
contra su hermano Ptolomeo XIII. Entre 40.000 y 400.000 libros fueron puestos
a las llamas.
"Vale
la pena recordar que el renacimiento de esta afamada institución coincide
con el sentido profundo de la misión de la Unescp: promover el desarrollo
y el acceso al conocimiento para la comprensión mutua y la afirmación
de la identidad cultural, la diversidad y el diálogo entre civilizaciones",
replicó hace poco el director general del organismo, Koichiro Matsuura.
Una
señal del desafío que enfrentan las autoridades egipcias es que
la nueva biblioteca, con una capacidad máxima de 8 millones de libros,
cuenta ahora sólo con 240.000 volúmenes.
Su
monumental edificio representa un disco solar que mira hacia el mar en una alegoría
a la apertura y a la vastedad del conocimiento. Tiene una altura de 160 metros
y está rodeado por un gran muro en forma de media luna construido con
granito de Aswan. En su subsuelo se han esculpido las letras del alfabeto en
120 idiomas.
La
biblioteca alberga, además, un centro de conferencias para 3200 personas,
un planetario y cinco institutos de investigación entre los que se encuentran
la Escuela Internacional de Estudios en Información, el Laboratorio de
Restauración de Manuscritos Raros y un centro de Estudios del Internet
que ya ha permitido que algunos de los 10.000 manuscritos y libros raros de
la rica colección de la biblioteca hayan sido digitalizados.
Y
eso no es todo. En sus 45.000 metros cuadrados funcionarán también
tres museos (uno dedicado a manuscritos, otro a la caligrafía y un tercero
a la ciencia) y cuatro galerías de arte.
"Queremos
que la biblioteca de Alejandría vuelva a ser un faro intelectual de la
humanidad, tal como lo fue durante los seis siglos que inspiraron a los poetas
Calímaco, Cavafis y Lawrence Durrell", sostuvo su actual director,
Ismail Serageldin
"Para
nosotros es maravilloso que en medio de tantas guerras, cuando la gente habla
de 'choque de civilizaciones', se levante de nuevo en Egipto una institución
dedicada al entendimiento universal, a la tolerancia y al dialogo", destacó.
El
proyecto costó 220 millones de dólares, de los cuales 120 fueron
aportados por el Estado egipcio y el resto por donaciones. El más insólito
de los benefactores fue Saddam Hussein, cuyo cheque, por 21 millones de dólares,
alcanzó afortunadamente las arcas de la biblioteca una semana antes de
su invasión de Kuwait, en 1990.
La
fuente: la autora es una periodista argentina
residente en Gran Bretaña.
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